Subfamilia Cebinae

Recibe el nombre de “mono capuchino” todo miembro de la subfamilia Cebinae y que pertenece a los géneros Cebus o Sapajus. Se les considera los monos más inteligentes del Nuevo Mundo y a veces se les mantiene como mascotas exóticas. Los miembros de Cebus son llamados capuchinos gráciles, mientras que los de Sapajus son conocidos como capuchinos robustos.

La palabra “capuchino” les fue dada por exploradores en alusión a su semejanza física con la vestimenta de la orden religiosa de los Frailes Menores Capuchinos.

Se les considera los monos más inteligentes del Nuevo Mundo, pues son capaces de utilizar herramientas de piedra y palos para resolver sus necesidades básicas.

Orden: Primates

Suborden: Haplorrhini

Infraorden: Simiiformes

Familia: Cebidae

Subfamilia: Cebinae

Descripción

Son animales de corta altura, con una cola de la misma longitud que la de su cuerpo. Sus extremidades son largas y hábiles para sujetar objetos, a la vez que sus dedos pulgares son oponibles. Su cola prensil les ayuda a sujetarse en las ramas y la usan también como soporte extra al moverse.

El cráneo de los capuchinos gráciles es diferente del de los robustos, ya que es ligeramente más redondo. Asimismo, poseen extremidades más largas en relación con el tamaño de su cuerpo. Miden de 30 56 centímetros de longitud, con una cola de medida similar.

Los capuchinos son dueños de un corto pelaje negro, marrón, ante o beige muy claro. La cabeza de los capuchinos robustos está adornada con un mechón de pelo, pero los gráciles carecen de él.

Características del mono capuchino.

Mono capuchino (género Cebus).

Distribución y hábitat

Dado que son especies del Nuevo Mundo, se encuentran solamente en América, distribuidos específicamente en América Central y América del Sur, siendo el norte de Argentina su límite de rango.

Los capuchinos gráciles se extienden a través de Centroamérica hasta el norte- noreste de Sudamérica. Por su parte, los capuchinos robustos viven en el este y parte del oeste sudamericano. Algunos países que los albergan son Honduras, Colombia, Perú, Brasil, Venezuela y Argentina.

Alimentación

Mantiene una alimentación muy variada, en concordancia con su dieta omnívora. Puede comer frutas, frutos secos, brotes, semillas, insectos, arañas, huevos de aves, vertebrados pequeños como ranas y lagartijas y si pueden, crustáceos como cangrejos.

Comportamiento

Los capuchinos sobresalen por una inteligencia privilegiada. Se ha comprobado que en su hábitat natural son capaces de utilizar herramientas de piedra y palos para resolver sus necesidades básicas. Esto no significa que construyan, sino que usan objetos que se convierten en sus herramientas. Por ejemplo, excavan con ayuda de palos y trituran milpiés para untarse el polvillo en la espalda, como remedio contra los insectos.

Los grupos de estos monos se conforman de 10 a 40 individuos, entre hembras emparentadas, sus crías y algunos machos. Marcan su territorio con orina (marcas de olor) y se comunican por medio de vocalizaciones. Son eminentemente arborícolas y pasan la mayor parte del tiempo en las copas de los árboles.

Información sobre el mono capuchino.

Capuchino en su hábitat natural.

Reproducción

Muchos grupos están dominados por un macho, el cual tiene oportunidad de aparearse con las hembras. Estas dan a luz una cría cada 2 años tras un período de gestación de 160 a 180 días. Durante las siguientes semanas y meses, la cría es transportada sobre la espalda de su madre.

Principalmente la pérdida del hábitat, la caza y el comercio ilegal, mantienen en peligro crítico a algunas especies de mono capuchino.

Amenazas y conservación

Varias especies de monos capuchino tienen poblaciones estables y su supervivencia no peligra en demasía, pero otras sí enfrentan panoramas oscuros. El capuchino rubio (Cebus flavius), el capuchino kaapori (Cebus kaapori) y el capuchino de pecho amarillo (Sapajus xanthosternos), por ejemplo, se encuentran en peligro crítico de extinción, tal como aparecen en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Sus más graves amenazas son la pérdida y fragmentación de hábitat, la caza y la captura para ser vendidos como mascotas o como alimento.