De monos, simios y seres humanos

Es común escuchar de propios y extraños que el hombre desciende de los monos, pero esta no es más que una creencia que ha ganado popularidad de boca en boca a pesar de no ser cierta. Los seres humanos no descienden de los monos, pero sí comparten muchas características anatómicas con ellos, como una visión buena, habilidad para manipular objetos con los dedos y cerebros más grandes que otros mamíferos de tamaño similar. Por eso, ambos están clasificados en el infraorden Simiiformes; así pues, tanto monos como simios y homínidos son simiformes, pero también primates.

Los seres humanos no descienden de los monos, pero sí comparten muchas características anatómicas con ellos.

Para saber cómo evolucionaron los monos, es necesario revisar los orígenes de los primates y hacer un recorrido por ancestros de curiosas particularidades.

Historia evolutiva de los monos

Los primates forman parte del orden del mismo nombre. Son criaturas con antecesores que vivían en los árboles y que hoy corresponden a los monos, los prosimios (lémures, loris, tarsios y semejantes), a los simios inferiores (gibones) a los grandes simios (chimpancés, gorilas y orangutanes) y a los seres humanos.

Se acepta que los primates se separaron de los demás grupos de mamíferos hace al menos 65 millones de años, primero por un ancestro en común. En pocas palabras, todos los primates descienden de un único ancestro que se alejó de los demás mamíferos hacia el final del período Cretácico, cuando el clima del planeta era cálido y aparecían nuevos grupos de aves y mamíferos. Al mismo tiempo, la Tierra se estaba cubriendo de una vegetación más densa y los animales comenzaron a ocupar hábitats nuevos.

Los primeros primates con cola (monos), aparecieron hace unos 40 millones de años, posiblemente en Asia.

El protoprimate (antecesor de los primates) más antiguo del que se tiene registro perteneció al género Purgatorius. Eran 4 especies de mamíferos de apariencia similar a la de un pequeño roedor que comenzaron a buscar su alimento en los árboles, por lo que tuvieron a adaptarse para escalarlos. Durante el transcurso de 15 millones de años se desarrollaron los prosimios, un suborden del que ahora forman parte los lémures, loris y gálagos.

Los primeros monos, primates con cola, aparecieron hace unos 40 millones de años, posiblemente en Asia, y posteriormente se extendieron hacia África a través del desaparecido mar de Tetis. Los ancestros más antiguos de monos del Viejo Mundo surgieron aproximadamente 33 millones de años atrás. Caminaban en cuatro patas y sus dientes molares no eran muy diferentes a los de los monos actuales.

Los primeros monos del Nuevo Mundo se han clasificado en el género Brasinella, y vivieron hace unos 26 millones de años en Sudamérica, en territorio que hoy pertenece a Bolivia. Dichos primates pudieron ser los ancestros de los actuales monos araña y de los titíes (género Callithrix). Branisella boliviana, la especie del género, tenía una cola prensil que funcionaba como una extremidad más, así como dientes afilados. Se cree que pudo alimentarse principalmente de frutas.

¿Cómo llegaron los monos a un continente distinto? Se desconoce a ciencia cierta cómo es que se originaron los monos del Nuevo Mundo, pero las teorías más aceptadas sugieren que los primates africanos cruzaron el océano Atlántico pasando por varias islas, que funcionaron como puentes terrestres. Durante el Eoceno, los continentes aún se encontraban en pleno desplazamiento, así que los trayectos no eran tan largos.

 

El último ancestro común de los monos y los simios vivió hace unos 25 millones de años, y después, la superfamilia Hominoidea se separó de las superfamilias de los monos.

Cada especie se generó en una línea evolutiva diferente. Durante el transcurso del tiempo los monos se diversificaron, conquistaron nuevos territorios y desaparecieron de otros. Hace unos 15 millones de años pululaban en África y Europa muchas especies caracterizadas por la presencia de bolsas en las mejillas, que después serían ancestros de los modernos macacos, babuinos y monos Rhesus. 1.8 millones de años atrás, los monos desaparecieron de Europa.